España vuelve a la jornada de 32 horas… pero los autónomos trabajan cuatro más

Yolanda Díaz y María Jesús Montero

Las horas trabajadas se sitúan cerca de los niveles precovid, pero las de los funcionarios han caído menos que en el sector privado. Los trabajadores por cuenta propia tienen jornadas medias de 36, 1 horas.

Son medias y como medias hay que tratarlas, pero los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) presentados ayer echan por tierra algunos mitos, como el de que los funcionarios trabajan menos que los asalariados del sector privado. Queda lejos el ‘Vuelva usted mañana» (1833) de Mariano José de Larra, una dura crítica, no del todo entendida, a la pereza de todos los trabajadores, no solo los públicos, porque la digitalización y el esfuerzo laboral han convertido a las administraciones públicas en un eficiente servicio al ciudadano, con una productividad elevada, que ha quedado totalmente patente durante la pandemia del coronavirus. Sin embargo, queda camino por recorrer.

De media, más de 3,43 millones de asalariados al servicio del sector público -se incluyen funcionarios, pero también personal laboral y empleados en empresas dependientes de las administraciones- trabajaron 31,48 horas efectivas semanales en el segundo trimestre del año, lejos, pese a todo, de las 37,5 que marcan numerosos convenios colectivos, como el del personal laboral de los ayuntamientos, pero también del ideal de las 35 horas que defienden los sindicatos en sus negociaciones.

La pandemia ha igualado en buena medida la jornada laboral del sector público y la del privado, que hasta ahora era mayor. La entrada de nuevos trabajadores a la Administración, la mayoría interinos, ha tenido un efecto en el aumento de horas -casi histórico-, pero también de los efectivos a repartirlas, lo que ha dejado un saldo bastante similar al del segundo trimestre de 2019. Por su parte, el sector privado, en el que empieza a remontar el empleo, no ha conseguido alcanzar las jornadas medias de hace dos años. Los contratos parciales hacen mella en un objetivo que queda muy lejos de lo que establece la normativa laboral. La referencia es una jornada máxima de 40 horas semanales -muy lejos de la realidad-, repartidas en un máximo de ocho horas diarias.

Según la última EPA, en el segundo trimestre del año había 13 millones de asalariados privados, que sumaron un total de 414,8 millones de horas semanales de media entre abril y junio. Mientras, los trabajadores por cuenta propia, los grandes perjudicados de la crisis económica generada por la Covid, rompían todas las marcas y situaban su jornada semanal media efectiva en 36,1 horas. Gracias a ellos y al mantenimiento de las jornadas de los funcionarios, las horas trabajadas vuelven a niveles de 2019, anteriores a la pandemia.

Un repaso detallado a la estadística del Instituto Nacional de Estadística (INE) evidencia que un ‘boom’ del empleo público, con un récord de 3,4 millones de efectivos y con 279.600 puestos de trabajo creados desde que desembarcó Pedro Sánchez en La Moncloa. Este aumento, que pese a todo está financiado por el Presupuesto estatal, autonómicos y municipales, ha contribuido a salvar la productividad, la media de jornadas laborales, pero también los datos del paro, que no se han disparado gracias la contratación masiva de interinos durante la pandemia y por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, que han salvado a cientos de miles de trabajadores de formar parte de las estadísticas de desempleo.

Uno de los graves efectos que ha tenido la pandemia en 2020 fue el de la caída de las horas trabajadas, debido a los cierres masivos, muchos han sido temporales, de pequeñas y medianas empresas. En el segundo trimestre de este año se han logrado recuperar y ya se sitúan al nivel del mismo periodo de 2019: 637 millones en el segundo trimestre son solo un 1,4% menos que los 646 del mismo periodo de hace dos años. Sin embargo, la jornada media, nuevamente gracias a los trabajadores por cuenta propia, apenas se ha reducido de 32,6 horas en el segundo trimestre de 2019 a 32,5 del mismo periodo de 2021, pese a que hay 1300.000 ocupados menos.

El teletrabajo pierde fuerza

Más de 1,8 millones de ocupados trabajaron desde su domicilio en el segundo trimestre de este año, el 9,4% del total, y 1,1 millones menos que en el mismo periodo del año pasado, cuando, en pleno confinamiento, hubo 3 millones de personas trabajando desde sus casas. Pese a que esta práctica pierde fuerza, parece claro que ya está asentada en muchos trabajadores y empresas, a pesar de que el impacto del coronavirus se ha reducido notablemente con la vacunación masiva, sobre todo entre mayores.

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